CANCIÓN DULCE

Entre la dulzura y el espanto puede haber un milímetro. Es ese milímetro que hay entre la sonrisa del bebé y el llanto que no cesa del bebé. Entre querer comerlo a besos o tirarlo por la ventana. La niñera de Canción dulce, Louise, cuida a Mila y a Adam, los hijos de Paul y Myriam. La niñera es rubia y no es filipina o árabe o hindú. En el conjunto de las mujeres del parque, Louise podría pasar por madre de un bebé, en vez de por cuidadora. Pero más allá de su rubiedad está su carencia: perdió a su hija, enviudó y el baño de su piso en un barrio periférico de París está cayéndose a pedazos. Louise tiene una segunda casa, pero no es su casa; una segunda hija, pero no es su hija; una segunda familia, pero no es su familia. Una segunda oportunidad. Pero no es una oportunidad. Desde la primera página sabemos que mata al bebé (a Adam) y que intenta matar a Mila también, solo que esta niña fuerte se salva. Luego intenta matarse a sí misma, pero esta niñera falla. 

La novela de Slimani es un retrato social de la Francia actual y de la Francia de los atentados. Inmigrantes, marginados, y burgueses, todos desfilan por una misma ciudad, que no es tan bella de a ratos. París engaña como todas las apariencias engañan: Louise es la niñera envidiable, la que todos querrían tener pero solo Paul y Myriam tienen la suerte de tener. Al final es, por supuesto, lo que nadie puede creerse. ¿Cómo esa mujer tan dulce fue capaz de un crimen tan feroz?

«La niñera blanca les intriga» dice el narrador. Y es verdad, la niñera intriga ya por ser blanca. La niñera parece una niña en su cuerpo pequeño, y todos parecen olvidarse de que es una mujer y un ser humano. ¿Lo es?

Canción dulce nos deja mal cuerpo porque podríamos ser Louise o casi peor: podríamos ser el tejido social que genera Louises. Una clase media ascendente, una ceguera individual, un sistema encadenado: mujeres que necesitan de otras mujeres para criar y trabajar. Un sistema condenado. Y que condena.

Canción dulce suena y resuena. El estribillo de la vida.

CANCION DULCE

LEILA SLIMANI/ CABARET VOLTAIRE/ 2017

FLORENCIA DEL CAMPO

AUTORA