Venga, venga, relativiza un poco. Todas estas penas ya las ha sufrido un buen puñado de monjas hace cuatrocientos años: el jefe extorsionador; la amante cetrina; cómo gestionar el agotamiento y las montañas de trabajo que aún tienes por hacer; cómo administrar tus dineros y llegar a fin de mes sin la soga al cuello; cómo dirigir tus emociones sobre una carta a tu crush, a tu supervisor o a tu sponsor financiero. Toda y cada una de estas cosas ya las han vivido antes Santa Teresa de Jesús, Juana de la Cruz o María Jesús de Ágreda. Es más, han experimentado mucho más que esto. Ellas han levitado, se han bilocado, se han curado de llagas y abusos, han comido roedores y la psicomotricidad de sus manos ha sido tremendamente ejercitada en la escritura de miles y miles de cartas. A través de este libro (y una deliciosa destreza en el manejo de la palabra, del testimonio y de un ingenioso paralelismo al “lifestyle” de nuestro presente), Carmen Urbita y Ana Garriga,nos adentran en la época del barroco, zambulléndonos en lasapasionantes vivencias de decenas de monjas que demuestran que “ todos tus dramas ya son viejos conocidos”.