INSTRUCCIÓN DE NOVICIAS
Venga, venga, relativiza un poco. Todas estas penas ya las ha sufrido un buen puñado de monjas hace cuatrocientos años: el jefe extorsionador; la amante cetrina; cómo gestionar el agotamiento y las montañas de trabajo que aún tienes por hacer; cómo administrar tus dineros y llegar a fin de mes
ERA TODO EL MISMO HUECO
Recorrer con los ojos las grietas en las vidas de las mujeres que protagonizan los relatos de Era todo el mismo hueco, de Eider Rodríguez, es un extraño disfrute. No es cómodo, ni complaciente. Hay desasosiego, agobio y misterio, asociados a emociones que reconocemos como propias. A las más pote
