Nubosidad variable
La primera vez que leí Nubosidad variable tenía 22 años. Tenía amigas de siempre, de las del colegio; había perdido a otras a las que consideraba amigas pero que resultó que no lo eran; y creía en la amistad de los libros que había leído. Y entonces llegó Carmen Martín Gaite, con su S
AMISTAD
FOTO:NIEVES ÁLVAREZ “ Mis lecturas infantiles y juveniles también hablaban de una amistad a prueba de bomba, que empezaba con trenzas y acababa con canas.” Leo El peligro de la historia única de Chimamanda Ngozi a mis alumnos. Empieza contando que ella, nigeriana y con su pelo afro, quería s
ana no
No sé cuántos libros he leído en mi vida. A mi mala memoria se une la falta de interés por los números que se concretan en cantidades. Muchos de esos libros han pasado a la mejor vida de los desmemoriados. Cumplieron un objetivo: me hicieron feliz unas horas. Y no puedo pedirles más. En cambio
